SAMIA GAMAL

(1924-1994)

Samia Gamal nació en 1924 como Zainab Ibrahim Mahfuz en un pequeño pueblo egipcio llamado Wana. Al poco tiempo, ella y su familia fueron a vivir a El Cairo, al lado del bazar Khan el-Khalili.

Samia Gamal y Farid el Atrache

Su vida dio un giro cuando Zainab conoció a la fundadora siria libanesa Badia Masabni (Líbano era en esos tiempos una parte de Siria), ya que la aceptó en su compañía de danza y la bautizó como Samia Gamal.

En seguida debutó como solista y comenzó a desarrollar un estilo personal en la danza. Incorporó elementos como el ballet clásico y danzas latino americanas. Fue la primera bailarina oriental que empleaba el uso de tacones al bailar.

Un segundo evento importante en su vida fue conocer a Farid el Atrache y enamorarse. En 1949 Farid el Atrache rodó junto a Samia Gamal "Ahebbek Enta" (Eres tu ese amor) de Ahmad Badrakha. Ese mismo año el rey egipcio Farouk proclamó a Samia como "La Bailarina Nacional de Egipto". Se convirtieron en una pareja cinematográfica famosa, pero Samia Gamal actuaba exclusivamente junto a Farid el Atrache. Otra película en 1952 fue "Ma Oulch ‘Lehad" (No se lo digas a nadie), y en 1955, "Un verre et une cigarette" dirigida por Niazi Mostapha, en la que aparecía Samia Gamal junto a Nabil al-Alfi, Dalida y Kouka. El romance entre Farid y Samia no perduró, y después de su separación, Samia trabajó en películas internacionales como "Valley of the Kings" de 1954. Más tarde se casó con el millonario Sheppard King, quien se convirtió al islam.

Samia Gamal introdujo el uso del velo en Egipto. En los años 40 la bailarina rusa Ivanova enseñó a Samia Gamal el uso de velo en entradas y la técnica para manejarlo. Ella popularizó la danza con velo en los teatros egipcios. A manos del director francés Jacques Becker, rodó "Ali Baba et les quarante voleurs" (Ali Baba y los cuarenta ladrones), en la que realizó esta danza, y así fue exportada a otros países. Y así es como las bailarinas orientales introdujeron el trabajo con velo en su repertorio.

Su estilo de baile era único  y necesitaba grandes espacios para expresar su danza, era muy instintiva e ingenua, según dicen, a diferencia de Tahia Carioca, quien permanece en la memoria popular como una bailarina de gesto mínimo.

En 1958 se casa con el autor egipcio Rushdi Abaza.

Murió el 1 de diciembre de 1994 en El Cairo. Según Morocco, su funeral fue oficialmente ignorado.

Volver a Bailarinas Volver

Volver al Menú principal