Orígenes de la Danza Oriental

Ankh

¿Qué es la Danza Oriental?

La danza que todos conocemos como danza del Vientre ha tenido múltiples nombres. Los franceses la llamaron "dance du Ventre", o danza del estómago. Es conocida en Grecia como el "Cifte Telli", en Turquía como "Rakasse" y en Egipto como "Raks Sharki", donde se la distingue del "Raks Baladi", o danza del pueblo. Ha evolucionado a través de la influencia de muchos lugares y aún continúa su largo proceso de evolución hoy en día. Después de su aparición en la Feria Mundial de Chicago en 1893, a cargo de Egipto y la bailarina bautizada como Little Egypt, los norteamericanos la descubrieron. En este artículo, los términos de danza del Vientre y danza Oriental se usarán igualmente refiriéndonos a una misma cosa. Por danzas del Este, incluimos danza del Vientre, danza Hindú y danza Persa.

Esta improvisada y no codificada forma de danza es, sin lugar a dudas, una forma de danza diferente de otras muchas folclóricas que han evolucionado en las mismas áreas. La danza del Vientre es considerada como un estilo en sí mismo propio de danza, habiendo numerosos puntos que hacen de la danza Oriental diferente de otras formas y que revela su variada herencia.

 

Tiene asociaciones tradicionales con elementos religiosos y eróticos.

Esta ambigüedad ha causado que la danza del Vientre sea reprimida, ocultada y amada por muchas personas. Sus orígenes aparentes son los cultos de fertilidad del mundo antiguo.

Las personas han dotado siempre a sus dioses con fragilidades humanas, y de este modo, estas deidades los han aliviado con lo mejor de sus posesiones: los frutos del campo, el ganado bien alimentado, e incluso los seres humanos. Los cultos de fertilidad existen en todas las civilizaciones antiguas. La gran Diosa Madre aparece bajo diferentes nombres como Mylitta, Isis, Hathor, Ashtoreth, Astarté, Ishtar, Afrodita, Venus, Bhagvati, Parvati y Ceres. La función de todas estas diosas es reproductora y donante de vida, no sólo limitado a los seres humanos, sino en el sentido de toda la vida del planeta. Garantizaban el ciclo de las estaciones que regulan el crecimiento de las cosechas. Eran responsables del aumento de nivel de vida y de la perpetuación de la raza. La deidad de la ciudad y del campo dependían de los bienes de la madre diosa regional. Ninguna de estas diosas eran vírgenes pues irían en contra de su función, asimismo pasa con las sacerdotisas dedicadas a estos cultos. Desde que las funciones reproductoras de las diosas se simbolizaron en los órganos reproductores de la mujer, habría sido natural ofrendar a la diosa el servicio de una muchacha y su virginidad.

De este modo comenzaron las prácticas de las prostitutas en los templos, quienes eran honorables ciudadanas de su tiempo. Encontramos documentación sobre esto en escritos de Sócrates, Apolodoro, Platón, Justino, Arnobius, y Eusebio sobre la prostitución sagrada en Oriente Medio, Oeste de Asia, Grecia, Chipre, Egipto y Norte de África. La danza sagrada habría sido una parte íntegra de sus obligaciones, particularmente un tipo de danza que emplea el abdomen, simbolizando a las diosas de la fertilidad.

Hoy en día, en Egipto, existe la costumbre de contratar una bailarina Oriental en las bodas, y tomar una fotografía con las manos de los novios puestas en el abdomen de la bailarina. Esta es una obvia referencia de la relación que tiene esta danza con los cultos de la fertilidad. Y por si quedara alguna duda, la bailarina profesional e investigadora Morocco, nos informa del conocimiento de una mujer de Arabia Saudí que la introdujo en una ceremonia bereber de nacimiento, reminiscencia de tiempos antiguos. Las mujeres se reunieron en una tienda, mientras los hombres esperaban afuera. Cavaron un agujero en el suelo, donde la parturienta se sentó. Estaba rodeada de mujeres dispuestas en círculos concéntricos quienes bailaban con repetidos movimientos abdominales mientras la mujer daba a luz.

Estas mismas mujeres de Arabia Saudí encontraron muy divertido las clases de LaMaze para parir en las que enseñaba los mismos movimientos que se encontraban en la danza del Vientre. La danza en si misma es considerada sagrada por estas mujeres y no es mostrada a los hombres. Armen Ohanian, una bailarina persa del siglo XIX, y además cristiana armenia, escribió para horror suyo de cómo la danza se rebajó: "En el verdadero Oriente, el hombre más depravado venera instintivamente en toda mujer la imagen de la mujer que le ha dado a luz... En esta antigua Asia se ha mantenido la danza en su forma más pura, representando la maternidad, la misteriosa concepción de la vida, el sufrimiento y la felicidad en la que una nueva alma es traída al mundo."

 

Pies descalzos.

Hay otras formas de danza en las que se baila con los pies descalzos, como por ejemplo la danza española en estilo morisco. Mucho Flamenco es realizado con los zapatos puestos, pero la larga historia de dominación árabe dejó una danza realizada a pies descalzos. En los tiempos modernos, algunas de las famosas bailarinas egipcias actuaron con altos tacones por no ser considerada una cultura pobre por bailar descalzas. Esto no afecta la razón tradicional de por qué bailaban descalzas: estar en contacto con la Madre Tierra.

 

La música Oriental.

Aunque las bailarinas orientales modernas emplean música influenciada por occidente en diversos niveles, las influencias rítmicas del cercano y medio Oriente han creado una forma de música fundamentalmente diferente de aquella que ha evolucionado en occidente. Como dijo el músico Ishaq Ibn Ibrahim (767-850 d.C), "Aquel que comete un error sigue siendo nuestro amigo, aquel que añade, o acorta una melodía sigue siendo nuestro amigo; pero aquel que viola un ritmo sin percatarse no puede volver a ser nuestro amigo". Curt Sachs explica que la diferencia resida en la total ausencia de armonía en la música oriental. La música occidental vino a depender del sentido natural de relajación y tensión, con un ritmo regular constante y las melodías se podían construir en una progresión de acordes. La música Oriental, sin embargo, descansa en los ritmos que guía la melodía y presta gran variedad a las partituras. Considerando que el curso de la música Occidental se basa en los cambios del tiempo (tempo) para mayor variedad, la música Oriental raramente menciona tiempos estándar musicales. Además la música oriental empieza normalmente con una introducción arrítmica o de ritmo libre conocida como taqsim (también solo de un instrumento). La música vocal en Oriente está permitida en completa libertad desde un tiempo estándar o ritmo cuando no, acompañado de un instrumento rítmico. Además, Sachs añade, que los ritmos occidentales se pueden multiplicar o dividir mientras que los ritmos orientales son por añadidura. Esto significa que los ritmos occidentales son fraccionarios que un tiempo 4/4 es el doble que uno 2/4. Por el contrario, los ritmos orientales son series de compases más pequeños unidos unos con otros y no pueden ser divididos como en los siguientes ejemplos: 3+2+2=7, 2+2+2+3=9, 4+3+3=10.

 

The Dance of the Almeh, Gerome, 1863. Óleo sobre lienzoLas bailarinas a menudo usan algún tipo de instrumento para ayudar a los músicos o como simple acompañamiento de su danza.

Las bailarinas españolas también lo hacen y hay evidencias de una común herencia de estas formas de danza tras la asociación con los gitanos y los primeros comerciantes fenicios. Los cimbales (o crótalos, o zagats) metálicos más antiguos se han encontrado en Tebas (c.200 a.C.) con una gran protuberancia central que mide 2-7/16" de diámetro. Otro más pequeño también atribuido a Tebas con la misma fecha con un diámetro de 3-3/8". Es más correcto llamarlos crótalos (o krótala) refiriéndose a un pequeño cimbal de bronce. También tenemos conocimiento de que se montaban en palos a modo de pinzas. Sin embargo, uno de los encontrados en Tebas, como también otros encontrados en Pompeya (50 d.C.) estaban unidos con una cuerda o cadena de aproximadamente 2 y ½ de longitud del diámetro de los cimbales. En culturas modernas como Tailandia, donde los cimbales (ching chang) son aún el mayor instrumento rítmico, son tocados con las dos manos y una cuerda con una distancia mucho mayor entre ellos. Con una cuerda más corta una bailarina podía sostenerlo con uno o más dedos y tener una par en cada mano. Existe, además una forma de cimbales que tiene el cordón mucho más corto, empleado en danzas folclóricas hindúes y llamados manjira.

Se ha tratado de decir que todos estos crótalos antiguos estaban montados en palos si no eran del tipo que tuviera una parte para sujetarlo en la zona superior (para ser asido con las dos manos). Sin embargo, uniendo actualmente un par de cimbales de esta manera es aparente para cualquier bailarina que sujetando el cordel sobre el dedo corazón, o los dos centrales, uno puede hacerlos sonar rítmicamente. No se han sobrevivido pinturas para demostrar esta teoría, pero es bien conocido que las castañuelas, refiriéndonos a las metálicas, eran utilizadas en la antigua Grecia. Hay pinturas disponibles del estilo de danza rumaní (gitanos) con un tipo de instrumento parecido al que indicamos.

De acuerdo con los poetas griegos, no eran instrumentos delicados. Un himno a la diosa Diana dice: "Mi camarada golpea con manos ágiles las doradas, sonoras castañuelas de bronce". Eurípides usa las castañuelas como el compendio de ruido cuando Silenus reprocha a sus compañeros, "¿Qué es ese alboroto? ¿Por qué grita Baco? Aquí no se encuentra Baco, no más castañeteares de bronce..."

Se ha dicho que los gitanos españoles, que están asociados tradicionalmente con la amplitud de las danzas del Este, no usaban castañuelas, moviéndose con facilidad y filigranas ondulantes, reflejando la herencia étnica oriental. Los primeros gitanos no necesitaron otros recursos que los suyos propios, palmadas rítmicas, pitos, ruidos con la lengua... etc. Estos sonidos fueron acompañados de gritos y expresiones de ánimo que conjuraban la magia (duende) del momento. Sin embargo, los gitanos adoptaron el uso de castañuelas, muchos la tocan de la forma primitiva, en el dedo medio. Así pues aún hay mucha confusión sobre la historia de los crótalos, pero los crótalos modernos son tocados con el dedo corazón y pulgar.

 

La danza Oriental domina la energía femenina, con un énfasis en los músculos abdominales, movimientos de cadera y movimientos de pecho.

Es una danza caracterizada por movimientos suaves, fluidos, complejos, disociados y sensuales, alternados con sacudidas y vibraciones (shimmy). Las bailarinas Orientales son consideradas diferentes porque hacen danzas musculares, en contraposición de las danzas de pasos occidentales. En la danza del Vientre tradicionalmente la rodilla nunca sube más allá de la cadera. Los movimientos que se realizan también permiten bailar mientras estás sentada en el suelo.

El escritor romano Marcial y su contemporáneo Isidoro de Sevilla mencionan bailarinas con movimientos característicos de la danza Oriental, y que empleaban un instrumento rítmico. Marcial se refiere a la habilidad de las mujeres de Gades (Cádiz) en Baetica (Andalucía), que era tan hechizante que el hombre que la comprara como esclava terminaba por hacerla su esposa. Marcial vio a la mujer en el mercado "realizando gestos lascivos con el acompañamiento de castañuelas baéticas, que había sido entrenada para tocarlas como las mujeres gaditanas". Esther Van Loo cree que estas bailarinas gaditanas tienen orígenes cretenses o fenicios, muy posible puesto que Cádiz fue puerto fenicio desde el siglo XI a.C. y por tanto una de las ciudades más antiguas de Europa. Van Loo además concluye que las castañuelas primero fueron conocidas en España en conexión con un rito sirio de la fertilidad en honor a Isis o Cibeles. Otros han apoyado esta teoría, y Virgilio también nos comenta una bailarina que usa los crótalos no especifica si de madera o de metal, pero que también nos conduce a pensar que está hablando de la danza del Vientre.

Si seguimos esta idea atrás en las raíces, es fácil ver cómo las danzas sensuales que se originaron con los misteriosos ritos y comedias griegas, donde la bailarina tocaba algún tipo de cimbales, viajaron a España donde evolucionó a lo que hoy es el Flamenco y en el Medio Oriente, a la danza del Vientre. Ambos tipos de danza están a su vez, asociados con los gitanos, que llegaron desde India, pasando por Persia, y durante la Edad Media por Europa.

 

Uso de elementos durante el baile como velos, velas, serpientes, sables... etc.

Estos elementos se han ido añadiendo en el último siglo, pero no son parte tradicional del baile. La creatividad de las bailarinas y su afán por introducir nuevos elementos han generado una danza en la que se puede incluir al repertorio todos estos elementos. De hecho, el uso del sable en equilibrio sobre la cabeza viene de un cuadro orientalista pintado por Gerome del que muchas bailarinas se han inspirado y han copiado, convirtiéndose en un elemento más del baile, pero tengamos en cuenta que Gerome pintó una fantasía, al igual que muchos otros orientalistas que plasmaron el interior de los harenes, aún cuando estaba prohibida su entrada. La serpiente es un reptil muy simbólico en muchas culturas representando los principios femenino y masculino y la idea de mortalidad con la serpiente que se muerde la cola. La sinuosidad invoca al movimiento sinuoso de la bailarina y crea un efecto impactante en el espectador. Pero recordemos que no están documentados este tipo de elementos en ninguna fuente antes de la época colonial.

 

El pago.

Los espectadores acostumbraban a pagar a las bailarinas mientras bailaban, sobretodo a las esclavas y las Ghawazees egipcias (bailarinas de la calle). Las bailarinas sujetaban el dinero, compuesto de pequeñas monedas, en sus vestidos, a lo que más tarde ya en tiempos modernos se tradujo en vestidos hechos con monedas. En Egipto en la IV dinastía (c.2680-2560 a.C.), las bailarinas eran pagadas con collares de oro. No parece haber documentación explícita de otra danza en la que el pago se dé directamente a la bailarina a través del espectador.

 

La danza del Vientre evolucionó a partir del folclore, pero hoy día tiende a ser bailada a modo solista por bailarinas entrenadas y profesionales.

Los bailes folclóricos son realizados en grupo con movimientos más simples y repetitivos. La danza del Vientre posee movimientos más sofisticados requiriendo más entrenamiento y la enseñanza de un maestro/a. Se interpreta en calidad de solista y de forma improvisada donde puede verse la destreza de la bailarina al moverse siguiendo los diferentes ritmos. En los tiempos modernos al entrar en contacto con el mundo occidental y la realización de películas sobre el Oriente antiguo el baile se mezcla con los pasos de danza occidental sin perder los movimientos propios de la danza, e introduce la coreografía de una o varias bailarinas, incluso grandes grupos. Los historiadores ven en esta danza la evolución desde la esfera religiosa y los cultos mágicos hasta hoy día, que es un estilo propio de danza realizado por profesionales y dedicado al entretenimiento y espectáculo como forma de arte. Pero aún hoy perviven danzas sagradas del Medio Oriente como el Guedra de los Tuaregs, las vueltas sufis, y el zar, en la que el danzante conecta con la divinidad o la energía cósmica en un estado de trance y meditación en movimiento.

 

 

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