LAS EVIDENCIAS EN LOS TEMPLOS

Las devadasis estaban en templos de la India tales como Malabar, Madrás, Mysore, Andhra, Gujarat, Rajasthan, Kashmir, Orissa… En el sur, a parte de su nombre general también eran llamadas de forma específica, en Andhra eran conocidas como sanis; en Karnataka, sule; en Tamilnadu, devaradiya; en Kerala, devadicci; en Orissa, maharis; en Maharashtra, murlis; en Assam, natis; en Manipur, maibis. Existían pequeñas diferencia en sus danzas, vestimenta, idioma y algunas costumbres, pero todas poseían un punto en común: la sincera dedicación a Dios y al arte.

Los Puranas, o crónicas de la antigüedad, contienen referencias al respecto: el Siva Purana estipula que al construir un templo sivaista, debe ser provisto de cien bellas jóvenes expertas en danza y canto. Otros Puranas como Visnu, Padma, etc. recomiendan también como algo enormemente propicio, el consagrar devadasis a los dioses de los santuarios.

La existencia de las devadasis se remonta a épocas antiguas, pero como institución, comenzó a tomar forma en los siglos VII y VIII d.C. consolidándose en el siglo IX y con su mayor apogeo en los siglos XI y XII. Lo cual estuvo directamente relacionado con la construcción y organización de los grandes templos y con el predominio del culto Bhakti.

La más antigua evidencia epigráfica sobre templos y devadasis es seguramente aquella que declara que durante el reinado del rey Pallava, Nandivarnam Pallavanala (siglo VIII), el templo Mukteshwara de Kanchi, edificado por la reina, contaba con 54 empleados, de los cuales 32, eran bailarinas.

Templo Brihadiswara (Tanjore o Thanjavur), del sur de la India. Dedicado a Shiva, también llamado "el Gran Templo", del período Chola.El rey Chola Rajaraja I (r. 985-1013) construyó el templo Brihadishwara de Tanjore, en el cual, algunos epígrafes testifican que en esa época había allí 400 devadasis.

 

Durante la dinastía Chola, en especial a partir de Rajaraja I y durante los siguientes doscientos cincuenta años, el sivaismo cobró un gran auge recibiendo la protección real de los templos, y dada la relación de la danza con dicho culto, es natural que en los santuarios contaran con gran número de bailarinas.

Una inscripción del templo de Rajarajeshwara menciona los nombres de 64 templos, vaishnavas y sivaistas, de los cuales fueron devadasis a Tanjore para servir en dicho santuario, indicando además que cada una de ellas recibió una casa en las calles adyacentes al templo.
En un templo de Visnu, en Baya Bharatpur, una inscripción declara que cierta dama llamada Chitralekha había ofrendado a éste varias devadasis. bailarina Ratna Roy en un nicho del templo Brahmeshwar, Bhubaneswar, Orissa, India.En Orissa existen numerosas evidencias de la consagración de bailarinas a los templos, siendo la más antigua que conocemos la que nos cuenta que en el siglo X, la madre del rey Udyota Kesari, Kolabati, hizo edificar el templo de Brahmeshwar y lo dedicó a hábiles bailarinas.
Templo Jagannath, Puri, IndiaEn el siglo XII, el rey Anantavarma Chodagangadeva, poderoso monarca de la dinastía Ganga, construyó el templo de Madhukeshvar en Mukhakingam y lo proveyó de bailarinas y músicos, conocido como devaganikas. También construyó el templo de Jagannath (que significa Señor del Universo) en Puri, al que él y uno de sus hijos consagraron a bailarinas. El monarca Hoysala Visnuvardhana construyó en 1117, el templo vaishnava Chennakeshava en Belur, Karnataka, en el cual un epígrafe informa de dicho rey donó al templo varias aldeas para proveer los fondos necesarios para ceremonias y mantener a los sacerdotes y devadasis que vivían allí.
En Andhra el mayor número de inscripciones referentes a las devadasis se encuentra en Guntur, de los siglos XI a XIII. En los distritos de Krisna y Vijayawada, también encontramos información al respecto. Templo Somnath, Gujarat, India.En 1026 el rico templo de Somnath en Gujarat (Saurashtra) fue saqueado y destruido por el musulmán Mahmud de Ghazni, habiendo además de sacerdotes, quinientas bailarinas y trescientos músicos.
En el templo de Guhanasthaswamin, en Kanniyakumari (donde el océano Índico, el mar arábigo y la bahía de Bengala se juntan), hay referencias de bailarinas devadasis del año 1040.

En el templo Kolapuram con fecha en el año 1253 y en el de Suchindaran en el 1257, encontramos inscripciones sobre las devadasis de aquellos emplazamientos.

Se sabe también que en el templo de Ananta Vasudeva, en Bhuvanésvara, Orissa, había cien bailarinas en el siglo XIII.

 

Otro viajero occidental, el mercader portugués Domingo Páez, después de visitar al reino de Vijayanagar, cuenta que varias devadasis bailaban en un templo de Ganesha, las que vivían con gran lujo y lucían magníficas joyas.

Marco PoloMarco Polo (c. 1254-1324) viajero italiano y escritor, con cuyas obras conocieron los europeos la primera descripción fidedigna del modo de vida en el Lejano Oriente.

Marco Polo, en su visita a la India , relata que en el Malabar, jóvenes mujeres cantaban y bailaban para entretener a los dioses de los templos, se refería a devadasis.

KalidasaEn la literatura antigua se encuentran numerosos relatos relacionados con la existencia de las devadasis. Kailidasa, gran poeta dramaturgo del período Gupta (320-540), cuenta en su obra "Meghadutta" las aventuras de una bailarina que danzaba en un templo de Ujjain. En el Kathasairasagara se narra la historia de Rupinika, quien bailaba todos los días frente a la imagen de un templo de Mathura.

Un hecho que se conoce por relatos históricos es que algunas mujeres casadas de nobles familias, princesas y hasta reinas, llegaron a bailar en templos, debido a circunstancias especiales, aunque se sostienen como casos aislados. Por ejemplo, Padmavati, esposa del poeta Jayadeva, autor del "Gita Govinda", interpretaba esa obra en el templo de Jagannath en Puri. Y así ocurrió con numerosas bailarinas y figuras importantes que cultivaban tanto su amor a Dios como su amor al arte.

Volver atrásVolver

Menú principal

Por Shasekh. Actualizado en Agosto 2002